miércoles, 30 de mayo de 2012

Olvido





No podía soportar sentirme de esa manera, digo, era incapaz de hacer lo habitual, era incapaz de lograr la monotonía.
Mi mente en blanco se apoderaba de mi, realmente todo perecía una ilusión, un espejismo.  Me dirigí a la cocina, precisamente a buscar mi contenido diario, las antidepresivas eran como mi “poder vivir” sin ellas no tenía días.
Abrí el contenido sin que nadie escuchara, de tal manera que las ingerí en tiempo record.
-¿Qué estás haciendo?- escuche un ligero susurro al extremo de la cocina, era Zayn.
-nada…
Frunció su ceño por mi cruel respuesta. No presto tanta atención y siguió su camino. Por un momento sentí el peso de todo el universo en mis hombros.
Luego de unos veinte minutos, si soy precisa, decidí llamar a Niall; nada más deseaba no estar sola en ese moribundo momento.
-dime en que te puedo ayudar, Alicia- dijo Niall muy animado.
-puedes acompañarme a mi habitación- dije un poco fuera de lugar.
-claro- dijo Niall un poco confundido.
Entramos a mi habitación lentamente como si entráramos a un bosque lleno de asesinos o muertos que nos quisieran matar y sacar los ojos.
-¿Por qué quieres que te acompañe? Nada malo te pasara- dijo un tanto seguro.
-si te quedas nada malo me pasara- dije un poco atontada y con mis ojos entrecerrados.
 Le desabroche su camisa y la quite de mi vista, él solo me miraba y no decía palabra. Desabroche su cremallera y quite su blue jean, su cara se torno confusa, no podía descifrar cual era su estado precisamente. 
Su mirada estaba fija en mí, me sentí extraña de saberlo, pero me acerque sin problema.
-te quiero- le susurre al oído.
-yo más- me respondió con un hilo de voz.
Lo acosté en la cama, suavemente me deslice sobre él; él me sonrió de una manera inexplicable, no me contuve y se lo mostrándoselo con un beso, el me sujetó de modo que quede encerrada en sus brazos; me sentí cómoda y protegida, sentía que nada malo me pasaría, justo como él lo había dicho.
-¿puedes por favor besarme toda la noche?- dijo acariciando mi adormecida cara.
-lo haré siempre si lo deseas- dije como si estuviera a punto de morir.
Su mirada no tenía distractor, yo era su principal, la que capturaba esos azules y prestigiados ojos llenos de intriga.
-¿Por qué me miras tanto Niall?
-porque no hay nada más bello que ver cómo te duermes en mí pecho.
-espero no despertar mañana y olvidarlo todo-  dije con mi vos entrecortada.
-no lo harás, no es un sueño, recuerda que te amo y nada en el mundo lo podrá borrar de tu mente- dijo casi reclamando.
-¿podrás luchar contra mi enfermedad?- dije tratando de acabar con aquello.
-y ¿podrás tu luchar contra esas estúpidas pastillas?- dijo alterado.
Quede en silencio. Contuve mis ganas de llorar, mi garganta lucho en ese momento, sentir ese nudo que te ahoga es difícil. Poro lo logre. Baje mi mirada y quede paralizada analizando el tono de voz con que me había dicho aquello.
-por favor perdóname, sabes, realmente te amo y no quiero que mañana me veas cómo casi un desconocido - dijo echándose a llorar.
 -¿y piensas que yo quiero eso? Y saber que habré dicho esto todos los días…- dije decepcionada.
-tenemos la misma discusión cada día, y sabes, cada día estoy más enamorado de ti, cada día me agrada mas estar junto a ti.
-entonces, ¿siempre me gustas por primera vez?
-sí …
-¿estoy loca?- dije interrumpiendo.
-no lo estas, estas más hermosa que siempre.
-¿ósea que mañana haré lo mismo que hoy?- dije con un hilo de voz.
-me temo que sí, pero sabes cuál es la ventaja.
-¿Cuál?- pregunte como si fuera una chiquilla queriendo saber de todo.
- que todos los días tengo la tarea de enamorarte mas, y de luchar contra tu desquiciada enfermedad.
-¿Por qué solo me acuerdo que estoy enferma, de Zayn y de ti?
-quisiera responder eso, pero ahora es nuestro momento, no lo dejemos ir.
-pero mañana podrás vivirlo de nuevo- me eche a llorar esta vez, no lo soporte.
Cogió mi cara suavemente y puso sus labios sobre los míos, y luego dijo: pero es como si fuese la primera vez, la hermosa e inesperada primera vez.
-¿no te aburres de mi olvido y de mi?
-cuando te parece hermoso algo, nunca te aburres de decir que es hermoso.
-no soy hermosa.
-lo eres. Te diré algo que siempre te digo. Amo tu olvido, amo tu recuerdo de mi, amo este momento repetible de cada día y amo esta sonrisa que me dedicaras en un minuto.
Sonreí de una manera que jamás pensé que sonreiría, justo como él lo había dicho y deje aquella estúpida discusión atrás, y me concentre en sus ojos, pensé en lo que haría mañana, sin pensar y saber que hare lo mismo, pero no le di importancia y devolví aquel beso que él había iniciado y prometí darle uno mejor mañana, a pesar que será el mismo. 

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