Ir al contenido principal

Corresponder

"Entonces, él era esa experiencia que piensas que jamás sucederá y de repente todo funciona de la nada, y te sorprendes, y te preguntas mil cosas pero, luego lo asimilas y te das cuenta que por fin fuiste correspondida y eso, simplemente te motiva y te hace feliz.

Te hace sentir muchas cosas en tu interior y el buen ánimo se prolonga contagiando al resto también. Todo empieza a ser más sencillo y notas que todos los días se vuelven prósperos para ti. Entonces, todo eso es ¿Amor? ¿Ilusión? ¿Obsesión? ¿Capricho? ¿Gusto? O ¿Todo junto? Todo sonaba tan bien que, lo resumí a felicidad. El sentimiento de ser querido era la mejor sensación de todas y, yo lo estaba por fin viviendo después de tanto tiempo"

Comentarios

Entradas populares de este blog

El ultimo turno.

Le mire a los ojos cuando me preguntó que si me encontraba enojada con él. Le mire a los ojos porque realmente no lo estaba, solo necesitaba observarlo, necesitaba algo de él. Pero qué necesitaba… Recorrí todo su cuerpo con mi miraba, él despampanante suspiraba. Suspiré también y miré fijamente sus ojos de nuevo. Él se acercó. Yo retrocedí. Pero qué necesitaba… Lo necesitaba. Necesitaba tenerlo conmigo, un beso, un abrazo suyo. Lo necesitaba para mí todos los días de la vida. Sujetando mi mano, mirándome fijamente, sonriendo y riendo junto a mí. Eso necesitaba… Recorrí su cara, su cabello y luego su pecho con mis manos. Me estremecí y sollocé.  Él era la persona que quería conmigo, a la que deseo cada día y quien me motiva.  Él, tan fuerte y débil a la vez, lleno de ternura esperanza, y sutileza sonrisa. Lleno de todo, lleno de amor, lleno de mi corazón.

Él, quien necesito.  Ahora y siempre. 

Eterno Resplandor De Una Mente Sin Recuerdo

Clementine - ¿Joel?
Joel - si, mandarina.
Clementine - ¿crees que soy fea?
Joel - no.
Clementine - Cuando era pequeña creía que lo era. No puedo creer que este llorando. A veces creo que la gente no entiende lo solitario que es ser niño, como si no importaras, en fin…Tenia 8 años y tenia juguetes, varias muñecas de trapo. Mi preferida era una muñeca fea a la que llamaba Clementine. Siempre le gritaba: ¡No puedes ser fea, se guapa!. Es curioso, como si al poder transformarla a ella yo también pudiera cambiar por arte de magia.
Joel - Eres guapa.
Clementine - Joel, no me dejes nunca.