lunes, 19 de septiembre de 2016

El ultimo turno.

Le mire a los ojos cuando me preguntó que si me encontraba enojada con él.
Le mire a los ojos porque realmente no lo estaba, solo necesitaba observarlo, necesitaba algo de él.
Pero qué necesitaba…
Recorrí todo su cuerpo con mi miraba, él despampanante suspiraba. Suspiré también y miré fijamente sus ojos de nuevo. Él se acercó.
Yo retrocedí.
Pero qué necesitaba…
Lo necesitaba. Necesitaba tenerlo conmigo, un beso, un abrazo suyo. Lo necesitaba para mí todos los días de la vida. Sujetando mi mano, mirándome fijamente, sonriendo y riendo junto a mí.
Eso necesitaba…
Recorrí su cara, su cabello y luego su pecho con mis manos. Me estremecí y sollocé. 
Él era la persona que quería conmigo, a la que deseo cada día y quien me motiva.
 Él, tan fuerte y débil a la vez, lleno de ternura esperanza, y sutileza sonrisa. Lleno de todo, lleno de amor, lleno de mi corazón.


Él, quien necesito.  Ahora y siempre. 

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