RECUERDO
Le he echado mucho de menos. Le veo casi todos los días,
pero le extraño.
Extraño esa sonrisa deslumbrante al mirar mis ojos en un
abrazo acogedor.
Lo miro desde abajo y luego posiciono mi cabeza en su pecho.
Es tan alto que me encanta.
Sus manos acarician mi espalda y las mías su cuello. Esta tenso
y nervioso, ¡quién lo diría!
A mi oído pronuncia “permanece un poco más” y sin más le
miro a los ojos y me acerco a su rostro aceptando su petición.
Cuanto daría por un “permanece un poco más” de nuevo.
Cuanto daría porque me abrasase de esa forma otra vez, y
mirarle a los ojos con gratitud. De posicionar mi cabeza en su pecho y, de que esto no fuese
un simple recuerdo.

0 comentarios